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Diario YA


 

Alejandro Fdez. Pombo, el director que llevó al YA a ser el diario más leído en Madrid, saluda a los lectores de DiarioYa.es

Ante el nuevo YA
 
El primer día del año 1959, pronto se va a cumplir medio siglo, entré a formar parte de la redacción de YA donde iba a transcurrir toda mi vida profesional, pasando por todas las etapas desde redactor a director en 1974. Tuve ese año la oportunidad de seguir la trayectoria ascendente del diario en manos de Aquilino Morcillo, mi maestro de muchas cosas y mi amigo de muchos años, que había tenido que dejar su puesto al ser nombrado Delegado de Redacción por la jubilación en el alto cargo de Alberto Martín Artajo.
 
Al año siguiente, 1975, YA fue el diario de mayor venta en Madrid, como anunciaban, con letras bien grandes, los autobuses municipales. Aunque dejé la dirección del periódico en 1980 seguí en la empresa, en la herreriana Editorial Católica en otros puestos de dirección pero colaborando en YA, incluso después de jubilado, hasta que salió su último número para el que me pidió un articulo Rafael González, entonces director, el director final del “antiguo YA”.
 
En aquella columna, que yo titulé “Las gentes de YA”, hablaba que esas gentes –los que hacíamos el periódico en todas sus fases y operaciones, los lectores, los anunciantes...-, después de sesenta años caminando por prados, bosques o desiertos, nos encontrabamos ante un monte difícil de superar, repasábamos nuestra labor y pensábamos en el intento de dar lo que las gentes de YA, los que lo hacíamos y los que nos leían, nos pedían: “el cambio, la democracia, el pluralismo, la tolerancia sin conspiraciones ni violencias”; eran también esos lectores que apoyaban nuestras ideas porque veían que nosotros respetábamos las de los demás.
YA había conservado hasta el final la dignidad que exigía su trayectoria y su carácter. YA se despedía informando puntualmente -a pesar de la final carencia de medios y del comprensible nerviosismo de las últimas horas- y opinando serenamente, lo que no es fácil cuando se está diciendo adiós a más de sesenta años de periódico. YA se retiraba con fidelidad a si mismo.
 
Quiero creer que (salvando otros avatares posteriores que no representan la línea de nuestro periódico) la reaparición presente de YA se hace recuperando y manteniendo esa dignidad, ese afán de informar puntualmente y ese intento de opinar con serenidad a lo que aludía en aquella despedida de un día de junio de 1996.
 
Doce años después YA reaparece, aunque con una nueva presencia, con otro traje. Es un “diario digital”, que cuando el viejo YA dejó de salir era algo así como un producto japonés. Muchos de mi generación, y algunos mayores que yo, están enganchados a las nuevas técnicas que para mi siguen siendo eso: las técnicas nuevas... y difíciles. Pero he aprendido lo suficiente para saber que el diario digital sigue siendo el medio, el instrumento de algo importante y necesario que es la comunicación diaria de noticias, opiniones, comentarios, documentaciones... Todo ello expresado con palabras que hay que leer y leemos con gusto si está bien escrito. Porque aunque sea en una pantalla, el diario digital hay que leerle. Y aunque su periodicidad sea muy especial el YA digital será un periódico, por que éste vocablo ya no es un adjetivo sino un sustantivo.
 
Veremos qué clase de periódico va a ser el nuevo YA. ¿Volverá a ser un diario de centro?. Porque YA en sus mejores y más auténticos tiempos lo fue. En la época de la Transición, cuando se derrumbó UCD, se dijo que era imposible que prosperase un partido de centro; puede que sea así. Pero es mucho más cierto que la opinión pública en España, afortunadamente, es cada vez más de centro (aunque haya matices y es bueno que así sea). Es fácil recordar, porque es historia reciente, que los grandes partidos de derecha y de izquierda llegaron al poder democrático a medida que se aproximaban al centro. Y los partidos extremos de izquierda y de derecha fueron disminuyendo su presencia y sus extremismos.

 

Alejandro Fernández Pombo

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