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Diario YA


 

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Carta de una familia tras perder a su madre

Carlos Vazquez Hernando, Ignacio Vazquez Hernando y Raquel Vázquez Hernando. La semana que comenzó el día después de su querida manifestación, mi madre se recuperaba de un ictus en un hospital de Madrid, con la ilusión de recuperarse completamente, despacio tal y como habían pronosticado sus médicos y reincorporarse a su tratamiento contra el cáncer, un cáncer curativo según el diagnóstico comunicado con tremenda alegría por su doctor y recibido con lágrimas de emoción.

Jesús Nazareno Rey de los Judíos

CRUCIFIXIÓN E INRI

Fidel García Martínez
El  acontecimiento  de la vida de Jesús más narrado por los evangelistas Mateo, Marcos, Lucas  y Juan, es la de Pasión Muerte y Resurrección. El terrorífico suplicio de la crucifixión llegó a Roma por influencia  de Cartago. Los evangelistas lo narran con  gran exactitud  tal como lo sufrió Jesucristo. Según los romanos se fijaba al reo en la cruz ya montada. Previa a la crucifixión, como hizo Pilatos, se sometía al condenado al terrible tormento de la flagelación. Jesús después cargó con su cruz hasta el lugar de la calavera- Gólgota.

Sólo en Italia los cien sacerdotes fallecidos a consecuencia del coronavirus superan en número al de médicos y sanitarios

Sacerdotes contra el coronavirus: estamos ante un nuevo modelo de mártires

Santiago Velo de Antelo. Los sacerdotes se han convertido en los grandes olvidados por los medios de comunicación en la crisis del cornavirus. Son los otros héroes casi silenciados. Sin embargo también están en primera línea del frente de batalla. Para muchos estamos ante un nuevo tipo de guerra. Quizá también estemos ante un nuevo modelo de mártires.

“Nadie es capaz de hacerle frente a un trabajo si no se siente competente; sin embargo, muchos piensan que son capaces de controlar el más difícil de los trabajos: el gobierno” Sócrates

¿Se arrepiente Sánchez de haber asumido la responsabilidad de gobernar?

Miguel Massanet Bosch.
Muchos nos tememos que a estas alturas de la legislatura, inmersos en plena crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus y entrando en lo que se podría calificar como una situación ruinosa en el aspecto económico y social, debida a las consecuencias colaterales de la epidemia que nos viene azotando desde hace unos meses; la euforia con la que el señor Pedro Sánchez, después del encaje de bolillos que tuvo que hacer para conseguir la investidura como presidente del gobierno, debe haberse transformado en angustia, preocupación, arrepentimiento y desolación.

el Ejército español, nuestro Ejército, el de todos los españoles, ha estado o sigue estando expresamente vetado

UN EJÉRCITO PROHIBIDO

Manuel Parra Celaya. Ante esta situación de pandemia, no es extraño que empiecen a aflorar, incluso a proliferar, las más variadas especulaciones, pues en algo hay que entretener la imaginación en días de cuarentena; las hay de un rancio determinismo biológico, con base en una selección natural (aun antes de aprobar el gobierno la eutanasia), o mediante la explicación tan ecologista de que se trata de una venganza de la Naturaleza agraviada por el hombre. También abundan, cómo no, las teorías de carácter conspiratorio, en busca de culpables en la sombra. La fantasía es libre, y cada cual elige entre las explicaciones peregrinas o, como hace modestamente un servidor, poniendo la cabeza en la razón y los pies en el duro suelo de lo real.

El gobierno desoyó todas las advertencias científicas sobre la pandemia

Negligencia dolosa

Luis Losada Pescador. ¿Que la OMS advierte que llega una pandemia? Promovemos manifestaciones en toda España. ¿Qué el organismo internacional nos advierte de la necesidad de hacer acopio para proteger a nuestros sanitarios? Les mandamos a la guerra sin escudos. “Ya tenemos suficiente”, fue la respuesta del ministro de Sanidad, Salvador Illa, ese filósofo sin cartera al que el traje no es que le quede grande, es que puede bailar dentro de él…

En Andalucía, ¡estamos sufriendo un estado de sitio?

Samer Alnasir. La declaración del estado de alarma por el RD 463/2020, de 14 de marzo, se refería apenas a la concentración del poder público, operativamente, en el gobierno de la nación, como única autoridad pública. Concentración que no se debe propiamente a ese real decreto, sino tiene su origen en el artículo séptimo de la Ley Orgánica 4/1981 sobre la declaración del Estado de alarma, sitio y excepción, que regula el artículo 116 de nuestra Constitución. Es decir, por un lado concentra el poder público operativo en el gobierno de la nación, y sus referidos cuatro ministerios, y por otro establece las pautas del confinamiento para evitar la propagación de la pandemia. Ni se recoge ninguna excepcionalidad de otros derechos constitucionalmente garantizados, ni otra colaboración institucional de carácter autonómico.

Coronavirus y el arte de la paciencia

Alberto Buela. Ante esta epidemia mundial que está dejando miles de muertos en todo el mundo, las naciones-Estado recibieron la voz de orden del gobierno mundial en medicina, la Organización mundial de la salud (OMS): quédense en sus casas. Y así millones de hombres, sobre todo en Occidente, comenzaron a deambular entre las cuatro paredes de sus casas sin saber qué hacer ni cómo llenar el tiempo luego de una semana de cuarentena. Los Estados y sus aparatos y los gobiernos y sus agentes, todos limitados al naturalismo según el cual: el hombre es lo que come y lo que ve; entonces le procuran comida y televisión. Pero eso no alcanza porque él es algo más.

Ahora Boris, enfermo, pasa el relevo a Dominic Raab que será el que tenga que quemarse políticamente en las próximas semanas

La solidaridad se propaga más rápido que el coronavirus… entre algunos

David Casarejos. Consejero por Reino Unido en el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. Voy a intentar hacer un párrafo sin decir la palabra maldita. Los españoles somo especiales, sí. Como los italianos, los turcos o los canadienses, sí. Todos somos especiales, ni mejores ni peores, y cada uno con una identidad propia, y unas maneras de ser que a muchos les pueden parecer extrañas. Hecho, no he dicho coronavirus, pero a partir de ahora me temo que tendremos que entrar en harina. Los países y sus gentes están lidiando con este virus de maneras diferentes. Ni los españoles son mas caraduras, ni los ingleses o alemanes tan disciplinados.

CORONAVIRUS: SALDREMOS MÁS FUERTES…

Manuel Parra Celaya. Que la grave crisis que está provocando el coronavirus acabará por superarse es un hecho y un tópico;  la propia etimología de crisis incluye, entre sus significados, los de resolución y desenlace, pero también el de decisión, lo que nos da pie a alguna de las ideas contenidas en estas líneas. También se ha convertido en tópico lo que, con la pandemia, saldremos más fuertes, frase que viene repitiendo el Presidente del Gobierno español en sus repetidas apariciones televisivas; lo que no recuerdo si mencionaba a España, de forma genérica, a los españoles o, como es costumbre, a este país. Si se tratara del primer supuesto -y siento mi falta de memoria-, se trataría de aquel recurso que empleó Stalin para enardecer a los rusos ante el avance alemán: invocación a la Madre Rusia, en lugar de las invocaciones y consignas habituales del Partido, y perdonen la manera de señalar.